Mostrando entradas con la etiqueta Open de Australia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Open de Australia. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de febrero de 2012

Mundo Pelotudo: Programa del 3-2-2012

Como siempre, os dejo el enlace al MP (Mundo Pelotudo) del pasado viernes. Ya son dos programas consecutivos los que me he perdido, dado que ando haciendo cursos y otras historias. Pero eso no quita que siga haciendo mi sección, ahora en diferido. Os dejo también una breve sinópsis del programa número 13 de los "pelotudos".

"MP 13x01 - 3 de febrero. Pese al frío intempestivo, pese al shock que nos ha provocado el nuevo logo de Madrid 2020, aquí estamos los pelotudos. Esta semana Luis y Dani, sin Ángel pero con Ángel, con la colaboración de Carla Gómez y Sonia Cea vía telefónica hablándonos de fútbol brasileiro. ¿No os apetece escucharlo?"

Mundo Pelotudo 3-2-2012

jueves, 2 de febrero de 2012

Los gladiadores de Melbourne


Casi seis horas de adrenalina, de pasión, de tensión y sufrimiento, de agonía y épica. De tenis, de tenis con mayúsculas. Y de deporte en estado puro. Y todo sucedió sobre la Rod Laver Arena de Melbourne el pasado domingo.
Casi seis horas, cinco y cincuenta y tres concretamente, de batalla entre dos colosos que no sólo buscan ganar una copa. No persiguen el dinero. Lo que quieren es superar al contrario, quedar por encima de él y superarse al mismo tiempo a sí mismos, logrando la supremacía absoluta sobre todas las cosas en su particular universo, que en este caso es el tenis.

El tenis, una excusa como cualquier otra, un soporte sobre el que colocar un duelo psicológico terrible, en el que no sólo se demuestra quién es el que mejor juega. También se pone en juego el orgullo, el valor, la capacidad física y la resistencia de cuerpo y mente, sometida, sobre todo en los instantes finales y en los puntos decisivos, a algunas de las más duras presiones psicológicas que un ser humano pueda soportar. Cada punto ganado es una conquista personal, cada golpe requiere una concentración sobrehumana para limitar al máximo el margen de error y coloca al hombre por encima del hombre.
Porque en parte eso fue la final del Open de Australia. Un hombre, Rafael Nadal, que después de perder seis finales consecutivas ante Novak Djokovic, la superación en forma de tenista, es capaz de luchar contra sus propios fantasmas y sacar como nunca lo hizo antes; Un Nadal que supera a su oponente en la primera manga y que se sobrepone contra pronóstico después, igualando a dos en la cuarta, tras un nuevo recital de Djokovic, un hombre cuya transformación en el último año y medio ha sido a la par increíble y excepcional; Que para hacerlo es capaz de sobreponerse a un 0-40 en contra y rema hasta encontrarse con 4-2 y 30-15 a favor de nuevo en el set definitivo y que finalmente sucumbe por séptima vez, convirtiéndose en el único jugador que ha perdido tres finales de Grand Slam consecutivas en la era Open.

Un partido que haría que cualquiera, aficionado o no al tenis, se revolviera en la silla con el paso de los puntos para ver cómo acaba el desafío. Una agonía en la que los protagonistas acaban por convertirse en héroes, en gladiadores que encienden al público, que estalla en júbilo después de cada punto espectacular, en el que al fin y al cabo un rival busca despellejar al otro. Cada bola, cada misil lanzado lleva impresas sus ganas de superarle, de quedar por encima de él y de todos. Le dice "Aquí estoy, jamás me rendiré, voy a por ti, a machacarte". Cada punto ganado refuerza la moral y los ánimos de uno e infunde dudas en el otro.
No hay mejor descripción de lo que se vio el pasado domingo que la que hizo el campeón: "Te duele todo. Sufres. Intentas activar tus piernas. Intentas empujarte un punto más. Te sangran los dedos. Todo es ya demasiado y, aun así, sigues disfrutando del sufrimiento". Para terminar bramando de rabia y arrancándose la camiseta. Para decirle al mundo "Ya está. He ganado. No hay nadie mejor que yo. He entrado en la historia". Si pudiera volver a nacer y tuviera que elegir ser un deportista profesional, sería tenista sin dudarlo.     

miércoles, 25 de enero de 2012

Una breve reseña sobre la historia del Open de Australia

Hablaba el otro día en mi Zona Mixta de 'Mundo Pelotudo' sobre el Abierto de Australia, que, como muchos sabéis, se juega estos días en la ciudad de Melbourne. Aprovecho para hablaros un poco del primer Grand Slam de la temporada, que precisamente este año celebra su edición número 100. Al menos, en su versión actual.

El torneo nació en 1905 y hasta 1912 estuvo organizado conjuntamente por Australia y Nueva Zelanda. Como solía pasar en estos eventos, al principio sólo podían participar hombres, hasta que en 1922 se le dio entrada también a las mujeres. Comenzó recibiendo el nombre de "Campeonatos de Australia", hasta que en 1968, con la llegada de la denominada "era Open" y la profesionalización del tenis tal y como lo conocemos hoy, pasó a llamarse "Abierto de Australia".

La cita ha tenido numerosas sedes a lo largo de la historia. Desde sus inicios se disputó sobre pistas de hierba, aunque la pérdida de notoriedad del torneo llevó a los organizadores a fijar la sede del mismo en Melbourne en 1988. Desde esa fecha, el Abierto australiano se juega en esta ciudad y sobre superficie dura, en pistas de cemento. En 2008 se varió el tipo de superficie utilizada, dando entrada a una compuesta por Plexhicusion, un material que hace que la bola absorba menos calor, (uno de los principales problemas del torneo, ya que se juega en pleno verano australiano) y haga que ésta vaya más lenta, provocando un desgaste menor en los jugadores. Como dato curioso, hay que decir que el sueco Mats Wilander es el único jugador de la historia que puede presumir de haber ganado el torneo sobre las dos superficies.

Entre 1977 y 1985 el torneo se disputó en el mes de diciembre, para organizarse de nuevo en enero, su fecha habitual, a partir de 1987. Debido a esto, en 1977 hubo dos ediciones en el mismo año y en el 86 no se disputó.

El complejo tenístico de "Melbourne Park", donde se juegan los partidos, cuenta con su pista central, la "Rod Laver Arena", cuyo nombre se debe a uno de los más grandes campeones nativos del torneo. Tiene capacidad para casi 15.000 espectadores, siendo uno de los estadios de tenis más grandes del mundo. Tanto la central como la secundaria, la "Hisense Arena", tienen techos retráctiles para que se pueda jugar también en los días de lluvia.

El australiano Roy Emerson, que ostenta el récord de 6 títulos, obtenidos todos ellos en los años 60, Mats Wilander o Rod Laver, son algunos de los grandes campeones de la historia del Abierto de Australia. El norteamericano Andre Agassi posee cuatro entorchados, los mismos que el suizo Roger Federer, que de ganar este año se convertiría en el único tenista de la historia en ganar cinco o más títulos en tres de los cuatro Grand Slams. En chicas, sobresale por encima de todas la australiana Margareth Smith, con 11 títulos. Martina Navratilova, Martina Hingis, Steffi Graf o Serena Williams también se encuentran entre las más victoriosas.

En cuanto a la participación española, Rafa Nadal es el primer y hasta ahora único tenista español que ha ganado el título en individuales, derrotando a Roger Federer en la final del 2009. Por lo demás, contamos con seis finales perdidas. Juan Gisbert, Andrés Gimeno, Carlos Moyá, Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez se quedaron a un paso de la gloria.


Y para terminar, decir que el torneo es famoso por las condiciones meteorológicas en las que se juega. En 1995, las fuertes lluvias veraniegas provocaron la inundación de la pista central. En cambio, en 2003, la final, que jugaron las hermanas Williams, tuvo que disputarse bajo techo debido a las altas temperaturas, de hasta 44 grados. Para que luego digan del verano andaluz...

martes, 24 de enero de 2012

Mundo Pelotudo: Programa del 20-1-2012

Aquí os dejo el enlace al podcast de la última edición de Mundo Pelotudo, del pasado viernes, junto con una breve sinópsis de todo lo que contamos en el programa:

"Si en un equipo de tres personas una se cae de la convocatoria las consecuencias pueden ser catastróficas. Y más si la baja es en un puesto tan sensible como los fogones. ¿Lograrán los pelotudos sobreponerse a la falta de Daniel Collado? ¿Conseguirá Luis ser capaz de hablar de fútbol y pulsar botones a la vez? ¿Será capaz Ángel de hacernos entender el funcionamiento del Open de Australia? ¿Podrá Ana González, la invitada de hoy, refrenar sus instintos psicópatas y no atropellar a nadie? ¿Alcanzaremos un récord de participación en nuestro concurso? La respuesta a todo esto y mucho más, pulsando el botón de Play."

Mundo Pelotudo 20-1-2012